Viernes, 15 Diciembre 2017
You are here: Home Noticias Los Mayas hermanos de la Naturaleza
Los Mayas hermanos de la Naturaleza PDF Imprimir E-mail
Escrito por administrador   
Jueves, 23 de Noviembre de 2017 15:49

• La emérita del Instituto de Investigaciones Filológicas analizó el Popol Vuh, libro fundacional de la civilización maya-quiché
• Los mayas yucatecos han mantenido un camino que los une a su pasado y a su futuro, y han conservado la memoria del tiempo antiguo y sus creencias, dijo la recién investida doctora honoris causa por la UNAM

En las cosmogonías, mitos y creaciones de diversos pueblos religiosos del mundo se encuentran ideas fundamentales sobre el ser humano y su vínculo con el mundo natural, sobre el por qué y para qué de su existencia, que constituye una lección de vida, afirmó María de las Mercedes Guadalupe de la Garza y Camino.

Con la conferencia Mitos y creencias mayas de la hermandad hombre-cosmos, una lección de vida para el mundo actual, la especialista del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL) respondió a su reciente investidura como doctora honoris causa por la UNAM.

Contrario a la actitud ante el mundo natural de muchas personas pertenecientes a la cultura occidental actual, los mayas, desde la época prehispánica hasta hoy, han tenido un vínculo excepcional con la naturaleza, que permite hablar de una verdadera hermandad, en particular con los animales y las plantas.

Para la civilización maya-quiché, las eras cósmicas se centran en el Popol Vuh (relato épico basado en leyendas que narran el origen del mundo) en la creación del ser humano, y explican con un extraordinario lenguaje simbólico su evolución hasta culminar en el hombre verdadero de la época actual.

Según este texto fundacional, fueron creados por los dioses primero de barro y luego de madera, pero ambas versiones resultaron sin razón ni sentimientos; se hicieron entonces de masa de maíz, material definitivo que nos dio vida, refirió De la Garza.

La forma humana, la existencia, el lenguaje y la multiplicación no bastan para ser hombre. “Lo que lo hace humano es el espíritu, pensado en el texto como entendimiento y memoria, y está radicalmente ligado al principio vital: la sangre”, resumió.

Para los mayas, prosiguió, la conciencia sólo puede radicar en un ser vivo con corazón, sangre y humedad: la materia que constituye al cuerpo es lo que determina la existencia del espíritu.

“Hoy sabemos, gracias a las ciencias de la vida, que el cerebro, la materia, es lo que determina lo que llamamos espíritu, y que no hay un alma constituida por una sustancia divina, diferente e inmortal. Eso es sólo para los creyentes en algunas religiones”, aclaró.

Así, el Popol Vuh, como la neurociencia actual, nos da a conocer que cuerpo y alma no son dos sustancias diferentes. “Ello contrasta con el Génesis, en el cual el espíritu no es material, es un soplo divino”.

En el Aula Magna del IIFL, la también investigadora emérita,  explicó que “el Popol Vuh es el equivalente a los textos sagrados, y habla del origen humano de los mayas, de su verdad.

“Los mayas yucatecos han mantenido un camino que los une a su pasado y a su futuro, además de conservar la memoria del tiempo antiguo y sus creencias. Esperan el retorno de aquellos grandes hombres que no han muerto, sino que llevan una vida latente en algún sitio sagrado, desconocido, y durante el día se mantienen petrificados”, concluyó.

• La emérita del Instituto de Investigaciones Filológicas analizó el Popol Vuh, libro fundacional de la civilización maya-quiché
• Los mayas yucatecos han mantenido un camino que los une a su pasado y a su futuro, y han conservado la memoria del tiempo antiguo y sus creencias, dijo la recién investida doctora honoris causa por la UNAM

En las cosmogonías, mitos y creaciones de diversos pueblos religiosos del mundo se encuentran ideas fundamentales sobre el ser humano y su vínculo con el mundo natural, sobre el por qué y para qué de su existencia, que constituye una lección de vida, afirmó María de las Mercedes Guadalupe de la Garza y Camino.

Con la conferencia Mitos y creencias mayas de la hermandad hombre-cosmos, una lección de vida para el mundo actual, la especialista del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas (IIFL) respondió a su reciente investidura como doctora honoris causa por la UNAM.

Contrario a la actitud ante el mundo natural de muchas personas pertenecientes a la cultura occidental actual, los mayas, desde la época prehispánica hasta hoy, han tenido un vínculo excepcional con la naturaleza, que permite hablar de una verdadera hermandad, en particular con los animales y las plantas.

Para la civilización maya-quiché, las eras cósmicas se centran en el Popol Vuh (relato épico basado en leyendas que narran el origen del mundo) en la creación del ser humano, y explican con un extraordinario lenguaje simbólico su evolución hasta culminar en el hombre verdadero de la época actual.

Según este texto fundacional, fueron creados por los dioses primero de barro y luego de madera, pero ambas versiones resultaron sin razón ni sentimientos; se hicieron entonces de masa de maíz, material definitivo que nos dio vida, refirió De la Garza.

La forma humana, la existencia, el lenguaje y la multiplicación no bastan para ser hombre. “Lo que lo hace humano es el espíritu, pensado en el texto como entendimiento y memoria, y está radicalmente ligado al principio vital: la sangre”, resumió.

Para los mayas, prosiguió, la conciencia sólo puede radicar en un ser vivo con corazón, sangre y humedad: la materia que constituye al cuerpo es lo que determina la existencia del espíritu.

“Hoy sabemos, gracias a las ciencias de la vida, que el cerebro, la materia, es lo que determina lo que llamamos espíritu, y que no hay un alma constituida por una sustancia divina, diferente e inmortal. Eso es sólo para los creyentes en algunas religiones”, aclaró.

Así, el Popol Vuh, como la neurociencia actual, nos da a conocer que cuerpo y alma no son dos sustancias diferentes. “Ello contrasta con el Génesis, en el cual el espíritu no es material, es un soplo divino”.

En el Aula Magna del IIFL, la también investigadora emérita,  explicó que “el Popol Vuh es el equivalente a los textos sagrados, y habla del origen humano de los mayas, de su verdad.

“Los mayas yucatecos han mantenido un camino que los une a su pasado y a su futuro, además de conservar la memoria del tiempo antiguo y sus creencias. Esperan el retorno de aquellos grandes hombres que no han muerto, sino que llevan una vida latente en algún sitio sagrado, desconocido, y durante el día se mantienen petrificados”, concluyó.

 

Your are currently browsing this site with Internet Explorer 6 (IE6).

Your current web browser must be updated to version 7 of Internet Explorer (IE7) to take advantage of all of template's capabilities.

Why should I upgrade to Internet Explorer 7? Microsoft has redesigned Internet Explorer from the ground up, with better security, new capabilities, and a whole new interface. Many changes resulted from the feedback of millions of users who tested prerelease versions of the new browser. The most compelling reason to upgrade is the improved security. The Internet of today is not the Internet of five years ago. There are dangers that simply didn't exist back in 2001, when Internet Explorer 6 was released to the world. Internet Explorer 7 makes surfing the web fundamentally safer by offering greater protection against viruses, spyware, and other online risks.

Get free downloads for Internet Explorer 7, including recommended updates as they become available. To download Internet Explorer 7 in the language of your choice, please visit the Internet Explorer 7 worldwide page.