Un día después del asesinato de Heber López, el presidente López Obrador exhibió los supuestos ingresos millonarios de Carlos Loret de Mola. “En lugar de condenar la trágica muerte de un periodista, ataca a otro periodista», dice Érika Guevara, directora de Amnistía Internacional para las Américas.
El viernes 11, un día después del asesinato del reportero Heber López Vázquez, el presidente López Obrador exhibió una hoja con los supuestos ingresos millonarios de Carlos Loret de Mola, y anunció que pediría al SAT que lo investigue. “En lugar de condenar la trágica muerte de un periodista, ataca a otro periodista”, dice Érika Guevara, directora de Amnistía Internacional para las Américas. Eso, señala, “no sólo es contradictorio, sino peligroso”, pues “muestra el nivel de castigo, la vendetta” y –“en un contexto de altísima violencia” contra el gremio –expone la seguridad del periodista. Para ella no hay duda: el mandatario rebasó un límite y, de manera independiente a la biografía de Loret, se violaron sus derechos humanos.


CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Ante los asesinatos de cinco periodistas en apenas un mes y 10 días, el presidente Andrés Manuel López Obrador debe cesar sus ataques contra la prensa en sus conferencias matutinas, y dejar de escudarse detrás del “derecho a la réplica” como pretexto para lanzarse desde la tribuna presidencial contra un gremio que ya enfrenta un clima de violencia generalizada.
“Manda un mensaje de impunidad, manda un mensaje de tolerancia frente a la violencia que están enfrentando las personas periodistas… en el país más letal para el periodismo, incluso más que en países en conflicto armado”, insiste Érika Guevara Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas.
En entrevista con Proceso, la abogada deplora que, en plena ola de asesinatos de periodistas, López Obrador haya declarado en su conferencia matutina que algunos utilicen los homicidios para boicotear su gobierno. “O sea, para él es más importante su figura que la vida de las personas”, estima la experta.
–El presidente, los integrantes de su gobierno y sus simpatizantes aseguran que el mandatario ejerce su “derecho de réplica” ante sus críticos desde las conferencias matutinas –se le comenta.
Guevara sostiene que es necesario trazar la frontera que separa el derecho de réplica –un derecho válido cuando se presenta información y datos verídicos a través de los mecanismos “oficiales”– y los “ataques”, “estigmatizaciones” y “señalamientos” a periodistas, que el mandatario lanza desde su tribuna presidencial.
Recalca que, como jefe de Estado, López Obrador tiene la obligación de someterse al “escrutinio” y a la “rendición de cuentas”, y debe garantizar “ante todo” la protección de los derechos humanos, del derecho a la libertad de expresión, de informar y de ser informado.


Aparte, observa que, al presentarse como víctima de la prensa para justificar sus críticas contra sus detractores, López Obrador omite “el hecho de que es la persona que ejerce el mayor poder en el país, y que esto tiene una connotación específica en el mensaje que le está dando a la población”.
Y sentencia: “Esa justificación de que ejerce su derecho a réplica y por eso estigmatiza, señala, presenta información privada de un periodista para seguir esta criminalización no sólo es peligroso, sino que es violatorio a los derechos humanos”.
Fragmento del reportaje publicado en la edición 2363 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.

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