Introducción
La agricultura moderna presenta grandes desafíos y uno de ellos es el deterioro de las propiedades físicas del suelo ocasionado por la agricultura intensiva y el uso excesivo de maquinaria, los cuales contribuyen a una pérdida en la estructura y la compactación del suelo (INIA, 2019). Dentro de las propiedades físicas relacionadas con el
manejo del suelo, la densidad aparente es una de las más importantes ya que influye sobre la productividad del sistema y se relaciona con otras
propiedades del suelo (Salamanca y Sadeghian, 2005).
Densidad aparente del suelo
La densidad aparente del suelo es la relación que existe entre las partículas sólidas y el espacio poroso. Esta relación permite conocer el nivel de porosidad de un suelo, el cual hace referencia al peso de sólidos por volumen de suelo. En general existen dos tipos de densidad en el suelo; la densidad real y la densidad aparente (FAO, 2019). La densidad aparente se relaciona con algunos parámetros biológicos del suelo y con el contenido de materia orgánica. Así, cuando la densidad aparente del suelo es alta, es un indicador de que el suelo puede estar compactado, situación que reduce la retención de humedad y limita el crecimiento de las raíces (Romero et al. 2015). Por otro lado, Seguel et al. (2002) evaluaron la aplicación de abonos orgánicos y estiércol de bovinos como mejoradores de las propiedades físicas del suelo. Entre los resultados de este estudio se menciona que el uso excesivo de estos productos en el suelo disminuye el valor de densidad aparente y aumentan la porosidad total, principalmente los macroporos. Asimismo, la infiltración de agua en el perfil del suelo fue notablemente mayor, lo cual favoreció un incremento en el contenido de humedad aprovechable.
Estudios de Anderson et al. (1990) concuerdan con estos resultados, dado que mencionan que las adiciones anuales de estiércol disminuyen la
densidad aparente del suelo en un promedio de 1.2 g/cm3 por año comparada con un manejo de fertilización convencional (químico).
Venanzi et al. (2002) demostraron que una densidad aparente en el suelo mayor de 1.6 g/cm 3 reduce en un 50% la biomasa radical y aérea del
trigo (50 días después de la emergencia) y a partir de una densidad de 1.7 g/cm3 , el número de espiguillas en la espiga terminal disminuye.
La densidad aparente del suelo permite valorar su estado físico y sus posibles restricciones para el desarrollo de las raíces. Estudios de Tubeileh et al. (2003) demostraron que una densidad aparente del suelo alta (mayor de 1.45 g/cm3 ) disminuye la tasa de asimilación de carbono,
especialmente en las primeras etapas de crecimiento en el maíz.
Asimismo, estos autores mencionan que un suelo con una densidad
aparente de 1.45 g/cm3 limita el alargamiento de la raíz, retrasa la aparición de las hojas, y disminuye la altura de la planta, peso de los
brotes y el área de la hoja del maíz
Algunos autores estimaron niveles críticos de densidad aparente como una herramienta para monitorear la condición estructural del suelo,
considerando diferentes niveles de reducción del crecimiento radical. Entre estos autores figuran Daddow y Warrington (1983) quienes propusieron que los valores críticos de densidad aparente en el suelo se ubican entre 1.55 y 1.65 g/cm 3 con un contenido de materia orgánica
menor del 3%; mientras que Venanzi et al. (2002) mencionan que, en el cultivo de trigo, estos niveles se ubican entre 1.57 y 1.69 g/cm 3 (4-6% de
materia orgánica). Cabe mencionar que, para establecer la densidad aparente crítica del suelo, Daddow y Warrington (1983) consideraron una
reducción del crecimiento radical del 80% y Venanzi et al. (2002) consideraron una reducción del 50%. Salamanca et al. (2004) estudiaron la relación de la densidad aparente del suelo con la absorción nutrimental en el cultivo de café. Los resultados mostraron un incremento del nitrógeno, manganeso, calcio y hierro foliar conforme aumentó la densidad aparente; mientras que con fósforo (P) y cobre, el efecto fue contrario, ya que disminuyeron en el tejido foliar en suelos con valores altos de densidad aparente (Figura 2). Asimismo, suelos con una densidad aparente baja, originan concentraciones altas de zinc y boro en
el tejido foliar. Estos autores mencionan que estas diferencias se relacionan íntimamente con el exceso de humedad, la poca aireación del suelo, el pH y otras características físicas que influyen sobre la relación suelo-aire-agua-planta.
Recomendaciones
El suelo como principal medio para la producción de cultivos se encuentra en constante cambio debido al manejo que presenta. Para garantizar un
buen rendimiento en la producción es necesario contar con herramientas que nos permitan conocer el estado tanto físico como químico que
presenta el suelo.
Por lo tanto, para aprovechar adecuadamente el potencial del suelo y hacerlo más productivo se recomienda realizar un análisis fisicoquímico del suelo para determinar la dosis de fertilización adecuada o alguna enmienda orgánica que nos permita mejorar su composición y nos ayude a evitar una posible compactación.
Referencias
Anderson, S.H., C.J. Gantzer, y J.R. Brown.1990. Journal of Soil and
Water Conservation 45(1):117-121.
Daddow, R.L., y G.E. Warrington.1983. Growth limiting soil bulk
densities as influenced by soil texture. WSDG Report. WSDGTN 00005.
FAO. 2019. Propiedades Físicas del Suelo. Portal de suelos de la
FAO.
Disponible en: https://bit.ly/2Fr8kpN
Fecha de consulta: 19/06/19
INIA. 2019. Propiedades Físico-Hídricas del suelo en el cultivo del
maíz grano. Riego por pulsos en maíz grano capítulo 2: 31-
50.
Romero, C., E. García, y E. Hernández. 2015. Materia orgánica y
densidad aparente en suelos del suroeste de La Malinche,
Tlaxcala, México. Revista Iberoamericana de ciencias 2(5):
2334-2501.
Salamanca, A., S. Sadeghian, y E. Amézquita. 2004. Densidad
aparente de dos suelos de la zona cafetera y efecto sobre el
crecimiento del cafeto. Cenicafé 55(4):330-340.
Salamanca, A., y S. Sadeghian. 2005. La densidad aparente y su
relación con otras propiedades en suelos de la zona
cafetalera colombiana. Cenicafé 56(4):381-397.
Seguel, O., V. García, y M. Casanova.2003. Variación en el tiempo
de las propiedades físicas de un suelo con adición de
enmiendas orgánicas. Agricultura técnica 63(3): 287-297.
Tubeileh, A., V. Groleau., S. Plantureux, y A. Guckert. 2003. Effect
of soil compaction on photosynthesis and carbon partitioning
within a maize–soil system. Soil and Tillage Research,
71(2):151–161.
Venanzi, S., A. Vallati, y H. Krüger.2002. Crecimiento temprano del
trigo en función de la densidad aparente del suelo. Actas
XVII Congr. Argentino de la Ciencia del Suelo. Pto.Madryn,
Chubut
Contenido propiedad de Análisis de Suelo Fertilab
Descargar en: https://www.fertilab.com.mx/…/325-suelos-compactados-y…/

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *